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Olor a muñeca nueva

 No hablo ruso, ni italiano, pero entiendo el lenguaje visual de la publicidad que ejercí por casi quince años y aquel del videoarte hegemónico que practiqué otro tanto. El modernismo nos heredó el feo hábito de sobrevalorar la originalidad, asi que obviaremos la comparación con Jarmusch o Bergman. Del posmodernismo nos saltaremos la terca fórmula de la cita artística, por mucho que sea a Fellini o Woody Allen, para otorgar magnetismo crítico instantáneo a una obra nueva. ¿ Qué hay realmente de valioso y pertinente en la caleidoscópica película Muñecas rusas ?

 Tras quince minutos en la sala de cine, hasta la persona más distraida se percata de que le vendieron entradas para algo que no es exactamente “ficción narrativa” (su director se refiere a ella como documental). Doce minutos menos y Muñecas rusas duraría lo mismo que un programa regular de televisión, sin embargo es el primer largometraje costarricense que se atreve a desechar la curva dramática artistotélica de desarrollo de acción, climax y desenlace a la que nos ha condicionado el cine de espectáculo comercial e industrial hollywoodense. ¿Será este mérito suficiente para declararlo, punta de lanza del “Nuevo cine costarricense” como hicieran algunas personas?

 “Cine de riesgo” como se lo llama eufemísticamente en la industria fílmica, hemos tenido desde hace rato en Costa Rica. Cine que obtiene reconocimientos internacionales pero hace que las palomitas se le atraganten al público, cine que castiga al espectador inadvertido con puntos de giro y desenlaces aguados o abiertos como El camino, de Ishtar Yasin o Agua fria de mar, de Paz Fábrega, obra que confieso (en solapado homenaje a María Lourdes Cortés) me precipité a bautizar como la primera del “Nuevo cine costarricense” allá por el 2011: http://ayerestabaaqui.blogspot.com/2011/03/agua-fria-de-autora.html .

 Si el cine de ficción se ha vuelto, de tanto gastar y gastar los mismos caminos narrativos, una de las formas expresivas que menos esfuerzo exige al espectador, y por lo tanto de las más poderosas para remodelar el imaginario, ¿Cuales caminos nos invita a recorrer este juego de apariencias y variaciones sobre un tema, confeccionado por cineastas, para públicos cinestas, con cineastas como actores e incluso filmada dentro del espacio del mismo cine donde se llegó a estrenar?

 “El cine documental, en su diversidad, es quizás más inventivo que la ficción, que está muy codificada. Me parece que la ficción pasa siempre por los mismos senderos respecto del espectador. En tanto que cada film documental, en principio, está obligado a partir de cero” afirma André Labarthe. ¿Se deberá a ello la provocación del Sr. Ureña al referirse a Muñecas rusas cómo un documental y no como ficción o videoarte de más de una hora?

 En el 2012, integré el jurado de preselección del Festival de Cine de Costa Rica. Los demás integrantes del jurado acordaron, no solo declarar desierta la categoría de videoarte de pantalla, sino recomendar que no se la volviera a convocar. Al recordarles que carecían de criterios para valorar este tipo de obras, me cargaron con la responsabilidad de redactarlos. La ignorancia es atrevida y casi todos los cineastas que conozco consideran el videoarte, como una especie de hijo tarado y bastardo del gran cine narrativo. Casi todos, menos un puñado, entre ellos Jurgen Ureña, director de Muñecas rusas.

 El videoarte nace del arte conceptual de los años sesenta, por ende su concepto y pertinencia socio-cultural resultan claves y deben ser valorados detenidamente. Muñecas rusas propone un juego de apariencias en que los personajes imaginados y aquellos de carne y hueso se azuzan, seducen y cuestionan hasta llevarnos a dudar, no solo nuestra capacidad de hilar una narrativa a partir de retazos, sino del propósito de la obra. La mente de Antonio el viejo cineasta (interpretado por Antonio Yglesias, quien realmente dirigió su último largometraje en 1984), parece ser el lugar mismo de la puesta en escena. Esa incapacidad de decir que no, esa urgencia de vivir seduciendo o como diríamos más coloquialmente “echando el cuento” toca una arteria del flujo vital simbólico de la Costa Rica, a veces tan seductora como hipócrita, de principios del siglo XXI.

 Como el videoarte tiende a probar los límites o atacar abiertamente las convenciones narrativas, actorales, fotográficas y de diálogos del cine y la televisión, su coherencia de estructuración para con el tema tratado también resulta buen indicador. La precipitación hacia el subtexto resulta clave en ausencia de tramas o fórmulas narrativas convencionales, que sostengan una primera lectura. Muñecas rusas empieza jugando con nuestra curiosidad al ver los mismos diálogos y dinámica de seducción puesta en escena repetidamente por diferentes parejas. Según avanza el film, no necesariamente la historia, estos ejercicios se nos empiezan a revelar como los desvaríos y aspiraciones de Antonio, el viejo cineasta. Hacia el final dominan las tomas difuminadas y de fuerte ambigüedad espacial, reforzando el punto de vista no ya subjetivo, sino obsesivo, del director-protagonista, que no solamente sustenta a sus personajes sino que parece necesitar de ellos para dar sentido a su vida.

 El videoarte no oculta su origen híbrido y suele funcionar como crisol de otros medios, fusionando foto fija, animación, “performance”, arte sonoro, interactividad, etc.. Los glamurosos vestuarios, maquillajes y cinematografía publicitaria de Muñecas rusas contrastan con su desnuda propuesta escenográfica, que insiste en recordarnos se trata de actores en un ensayo permanente y repetitivo, casi sísifico por lo que adquiere carácter de “performance”, más teatral hacia el principio y naturalista e intimista hacia el final. Sus repetitivos diálogos mutan en cuanto a significado. En la toma final el juego de seducción alcanza gran naturalismo y, con la salida de campo de la actriz y su desplante hacia el director “voyeur”, se sugiere una pérdida de memoria ante el espacio vacío, y anticipa el final de la cinta y, posiblemente, el del propio Antonio.

 ¿ Cómo es posible entonces que, a pesar de todo lo anterior, la primera vez que vi Muñecas rusas en el Festival de Cine Costa Rica 2014 terminé imaginando su final desde el otro lado de la calle, delante de una sopa agripicante en el restaurante chino frente al cine Magaly?

 Alineando a los sospechosos habituales del cine nacional: diálogos inverosímiles, interpretaciones deficientes o dirección inexperta, ninguno de ellos parece haber estado presente en esta escena del crimen. Al emplear lenguaje híbrido y afín a la videocreación, Ureña pretende que veamos la cinta con otros ojos, pero se traiciona al forzar su obra en el formato del largometraje de ficción. En la gran sala el espectador inadvertido espera catarsis y desarrollo emocional, o en su defecto por lo menos relaciones elementales de causa/efecto o evolución en funciones de relevo de sentido entre sonido e imagen. Se encuentra, por el contrario, con un cúmulo de referentes cinéfilos y efectos fotográficos que a duras penas logran retener su atención por una hora y seis minutos.

 Es posible que los incómodos cajoncitos en que forzamos el videoarte (corto, formalista y no narrativo), el documental (basado en entrevista, directo y didáctico) y la ficción (larga, con actores conocidos y emociones predecibles), se le quedaran chiquitos a Muñecas rusas. El videoarte (y el cine experimental) son la cantera que renueva y mantiene vivo el lenguaje del cine de masas y su potencial de soprender y desestabilizar imaginarios. Hace preguntas difíciles, no necesariamente lleva al espectador de la mano, ni gana premios de autobombo en la academia. Quizás, al igual que en medicina, y contrario a lo que nos quiere hacer creer Hollywood, las principales innovaciones del lenguaje fílmico han surgido no de sus más obedientes practicantes, sino de aquellos que al igual que el Sr. Ureña corren riesgos desde la frontera de su saber.

Agua Fría de Autora


Me resistí a escribir sobre el largometraje costarricense AGUA FRÍA DE MAR. Procuro dejar atrás mis días de crítica - que en Costa Rica es considerado una tara social - pero igual que un marinero buscando sirenas en el fondo de su botella de ron, me cuesta dejar ir ciertas cosas.

Esta película de autora es hermosa y reveladora; como cuando envías chocolates anónimos en San Valentín y la destinataria inmediatamente asume que vienen de otra persona. Hay algo luminoso en la tragedia y, al no permitirnos el lujo de un final o desenlace probable, la autora precipita varias tragedias posibles en nuestra imaginación.

Me propuse no criticar esta película temprana del Nuevo Cine Costarricense (horror, creo ser el primero que lo llama así): un cine valiente que se niega a tratar al público como niño hiperactivo, un cine de finales inconclusos, personajes inasibles y tramas ambiguas. Me decidí a hacerlo debido a una crítica especialmente nociva aparecida hoy en el periódico La Nación. Dicho medio rompió enlaces y desecho buena parte de su archivo cultural, asi que tendrán que tomarme la palabra...



http://www.nacion.com/2011-03-21/Entretenimiento/UltimaHora/Entretenimiento2720906.aspx


 

Se trata de una autoridad en quesoburgesas que se ensaña contra una engañosamente sencilla ensalada japonesa chirashi de salmón ahumado. Ni el "Cine de Observación" es el mejor referente, ni Bergman o Tarkovski de hace 40 años son ejemplos apropiados. La película por supuesto que tiene argumento, puntos de giro y climax, pero, probablemente debido a la perdida del paladar provocada por sobredosis de grasientas quesoburguesas con tocineta estilo Hollywood, dicho ¨crítico¨ no logró identificarlos.

Para entender lo que Fábrega propone, ayuda ver a sus contemporáneos Pedro González Rubio (A LA MAR, 2009) o a Oscar Ruiz Navía (EL VUELCO DEL CANGREJO, 2009), jóvenes latinoamericanos que también recurren a sugerir antes que explícitamente narrar, y en el proceso nos involucran como audiencia pensante y sensible, no solo como muñecos de prueba (crash test dummies) en la montaña rusa de los gritos de Hollywood.

AGUA FRÍA DE MAR falla, pero lo hace corriendo riesgos, y me atrevería a decir que corre los riegos narrativos que A OJOS CERRADOS no se atrevió a correr. La pega es que además de riesgos, hay errores imperdonables: Ni las personas que me acompañaron el día del estreno ni yo logramos entender buena parte de los diálogos, los puntos de giro son repetidamente "pasados por agua" y, a pesar de la expresiva fotografía y correctas interpretaciones de la mayoría de los actores naturales, la buena trama se ahoga en un guión anegado de aguaceros de aburrimiento y confusión.

No estoy insinuando que AGUA FRÍA DE MAR necesite persecuciones en motocicleta, una banda sonora pegajosa, armas de fuego o escenas románticas. Todas ellas sería tretas poco auténticas para intentar llevar este tipo de cine, más generoso y menos manipulador del espectador, a puerto seguro; cuando la promesa original fue de un viaje de exploración.

Por hermosa que sea la fotografía, no logra compensar diálogos anodinos e innecesarios o un diseño sonoro que casi nada aporta. En su afán por sugerir sin llegar a revelar, Fábrega extravía las interesantes complicidades propuestas entre juventud e infancia, sexualidad y magia, bienestar y pobreza, realidad e imaginación.

Tras un breve sondeo entre amigos y amigas, nada ignorantes del buen cine, que encontré en la inauguración de esta película en el Variedades, tan solo uno dijo estar dispuesto a volverla a ver; es decir, AGUA FRÍA DE MAR casi no logra involucrar al espectador (algo necesario aún en cine de autor) ni hacer creíble la relación entre la niña y la joven o la supuesta epifanía de esta última.

Lo que nos lleva a la resbalosa pregunta de "¿ Para que hacer cine ?". Espectáculo ya parece haber suficiente, o por lo menos eso pensaba yo hasta que me enteré de nuestro nuevo circo romano en La Sabana. ¿ Será que en tiempos de cine de autor urge aún más rigurosidad y trabajo colaborativo, para no seguirle los pasos a nuestro irregular cine comercial ?

Por una Cultura del Documental

En este filme, 33 de los mejores directores y directoras del documental, género fundacional del cine con los hermanos Lumière, ofrecen consejo e inspiración sobre su polémico oficio, a la vez que reflexionan sobre esta forma de representación y su problemática relación con la verdad. ¿ Puede una película capturar la realidad ? ¿Cuales asuntos éticos surgen al retratar vidas reales ? De qué formas condiciona la edición o la música nuestra respuesta al filme ?" Aquí pueden ver 163 tomas que quedaron por fuera de este interesante documental: http://films.onf.ca/capturing-reality/ La profundidad y diversidad de opiniones en CAPTURING REALITY, THE ART OF DOCUMENTARY, muestra infinidad de formas, algunas enfrentadas, de hacer documental. Hace un par de años traduje y contextualicé las SEIS categorías de documental propuestas por Bill Nichols, ¡ Y hoy me parece que se quedan tan cortitas !: 

 https://jorge-alban-dobles.blogspot.com/2008/07/seis-tipos-de-documental.html

 

Sin embargo, gracias a la omnipresencia del reality show, recreaciones en noticieros, documentales cargados de efectos especiales y mínimo espacio para la interpretación, en Costa Rica se pueden escribir cosas como esta sin que aparentemente nadie difiera: http://www.nacion.com/2010-10-01/Entretenimiento/NotasSecundarias/Entretenimiento2539759.aspx . Como era de esperar la Nación, la que le vale un pepino su archivo y prefiere la amnesia a la memoria histórica rompió los enlaces..

 

Lo clave aqui es que, más allá de si el documental cuestionado es bueno o malo, preocupa que claramente se le juzgue con criterios estéticos, narrativos y aún técnicos, como es la calidad del sonido, importados de la ficción, no precisamente de la mejor ficción, sino de la que está de moda en TV. 

 

También me dolió ver desacreditar a QUERIDO CAMILO al puro final del artículo, de forma tan categórica como gratuita, sin un solo argumento, cuando se trata de un documental sumamente conmovedor, personal, reflexivo, cargado de valores humanistas, pacifistas y solidarios. Revisen los comentarios de abajo para CAPTURING REALITY. Tras verlo decidan por Uds. mismos si la labor de un crítico consiste en decidir que es lo que debería haber querido contar y cual fórmula narrativa debió seguir el director. Pregúntense si el maquillaje no es algo importante y simbólico para la mujer, o si no debería serlo también el que una de ellas logre superar una situación de abuso y retomar las riendas de su vida... 

Comentarios como el enlazado arriba son posibles debido a que, a pesar de un precoz brillo, con filmes documentales cuestionadores e imaginativos alrededor de los 70s, la cultura del documental y discusión sobre sus lenguajes y posibilidades parece estancada y hasta amordazada en Costa Rica. Por dicha obras como Tutiles o Querido Camilo eventualmente cambiaran esto. 


Quienes prendemos la TV no solo para matar el aburrimiento, sino para acercarnos a todos los mundos posibles (o imposibles a través de sucesos y noticieros), hemos de ayudar a otras personas a apreciar formas alternativas de narrar y mostrar la vida capturada de la realidad: ¡ el documental imaginativo y experimental ! Si además tenemos el privilegio de producir documental, sospecho que nuestra responsabilidad es aún mayor. 


Entre la urgencia por buscar fondos, estrategias de distribución y reconocimiento para nuestras creaciones, tenemos que recordar que la cultura del documental no se logra preocupándonos solo de nuestro pedacito de tierra o el de nuestros amigos. Que el documental no sea el género audiovisual preferido por la mayoría de la población, en apariencia una debilidad, debería liberarnos y permitirnos ser fuertes en cuanto a diversidad, profundidad e imaginación, exactamente lo contrario de las esterotipadas y superficiales fórmulas televisivas. 

 

Unicamente hablando, compartiendo y discutiendo constructivamente y sin temor a polemizar sobre TODA creación audiovisual (ficción incluida) y su relación con la realidad, se construirá gradualmente una cultura y apreciación por el documental y su potencial de renovación y progreso social para la sociedad.

Danos hoy nuestro Santo Fraude

El documental SANTO FRAUDE tiene momentos conmovedores, especialmente los numerosos testimonios de personas humildes sobre la forma en que el gobierno de Arias (y recordemos que hasta hace pocos meses tambien de Laura Chinchilla) les manipuló prometiendo desde un puente nuevo en lugar del que se está cayendo, una escuela por la que se desmorona, una techo para no dormir a la intemperie, cupones del gobierno para gasolina, hasta 500 Colones para cada privado de libertad que votara a favor del TLC.

 
En la edición, sin ser manipuladora y apegánda a una línea cronológica, Pablo Caŕdenas y Alexander Rojas logran hilar testimonios, grabaciones de hechos políticos y fragmentos de noticieros, para demostrar como la Asamblea Legislativa, Sala IV y Tribunal Supremo de Elecciones, a cargo de vigilar el proceso del referendo fallaron poco a poco hasta desvirtuar completamente el sufragio.



Ni el exceso o ausencia de liderazgos por parte del N0 al TLC, ni la corrupción del referendo por parte del SI mediante el uso de recursos públicos, donaciones de millones de dólares de orígen desconocido, infinitas promesas gubernamentales, intervencionismo extranjero, coacción y amenazas en los lugares de trabajo y violación de la tregua mediática con publireportajes propagandísticos, lograron que los autoproclamados líderes del NO sacaran tarjeta roja al TSE y forzaran una nueva fecha para el referendo hasta poder garantizar un proceso legal, limpio e imparcial.

 

Tras ver este excelente documental, en muchos sentidos el mejor y más ambicioso de todos los audioviosuales políticos en la historia de nuestro país, y a una semana de elecciones nacionales, salí con la sensación de estar montado en un carro que se lanza a toda velocidad contra un muro de concreto. Los tres elementos que posibilitaron el fraude son muertos que gozan de buena salud:



1) La reciente negativa del Tribunal Supremo de Elecciones a realizar un conteo manual demuestra que sigue alineándose con los Arias y está dispuesto a tolerar un nivel de error pequeño pero suficiente para lograr introducir, gemelear o alterar las papeletas de votación que permitan a Laura Chinchilla alcanzar el 40% en primera ronda (basta con 8 papeletas por cada una de las 6018 urnas de votacion para los 49.000 votos que dieron el gane al SI al TLC).



2) El poder de los medios de comunicación masivos, sobre todo televisivos como Teletica, Repretel, CNN y su parcialidad hacia los intereses de las grandes corporaciones transnacionales solo ha aumentado. A pesar de notables esfuerzos como el de Canal 15 por lograr presencia fuera del Gran Area Metropolitana, la sociedad civil no termina de crear una audiencia masiva para voces alternativas. Medios escritos como los que aparecen en la columna OTRA INFORMACIÓN a la derecha en este blog tampoco llegan a grandes sectores de nuestra población. El resultado es que la gran mayoría de las personas aún creen informarse cuando en realidad se empapan en propaganda cada vez que prenden el TV, permitiendo que supuestos expertos, como el entrevistado por CNN en vísperas del referendo, adviertan que el país "pierde el barco" de la globalización y miles salten a bordo sin saber realmente hacia donde les llevan.



3) La ausencia de liderazgo alternativo tanto en la oposición como dentro del propio Liberación Nacional, que permitió la inconstitucional reelección de Arias, la espúrea legitimación del TLC y la desvirtuación del proceso del referendum se mantiene desde el 2007. Arias ha logrado descabezar a cuanto líder potencial intenta surgir. Si una sola persona debe analizar a fondo las implicaciones de este documental, se trata de Ottón Solis, quien junto con Luis Antonio Sobrado del TSE cargan, en mi opinión, con la responsabilidad histórica de haber permitido una estocada mortal a nuestra democrácia.



El Auditorio de Derecho en la UCR, con capacidad para 500 personas, estaba atiborrado con más de 800 asistentes. Aplaudimos de pie el documental SANTO FRAUDE, por cuyo DVD sospecho hubieramos pagado lo que se nos pidiera. Fácilmente se hubieran recaudado cientos de miles de colones y activado un sistema informal de copiado y distribución comunitaria capaz de voltear las percepciones de miles de personas sobre el tan cacareado "respeto a la institucionalidad", que sin duda empezaremos a oir en boca de los criminales políticos habituales al día siguiente de elecciones del próximo 7 de febrero.

 

Nada de esto sucedió. No hubo copia alguna disponible bajo el argumento de que la versión proyectada no era final y la versión final comenzaría a ser distribuida la próxima semana. Este magnífico documental se volverá un documento histórico de increíble valor pero, como herramienta política urgente para estas elecciones, su función ya fué socavada. Lo perfecto, como decían los antiguos Romanos "es enemigo de lo bueno".




Alevosos y sin sol...



Continuamos en setiembre nuestro ciclo de cine ecléctico, nocturno y alevoso. Ahora proyectamos SANS SOLEIL (1983) del director francés Chris Marker, autor entre otros de Las Estatuas También Mueren, Si Tuviera Cuatro Dromedarios y La Jetée, cinta cuyo argumento fue usado por Terry Gilliam para Doce Monos. Se trata de un poema documental que combina grabaciones de la TV japonesa con documentaciones alrededor del mundo, sobre todo del Japón y Guinea Bissau.

El hilo conductor es una serie de breves cartas enviadas por un camarógrafo viajero a una mujer, quien las lee a lo largo de la película. Se teje asi una caleidoscópica meditacion sobre las limitaciones de la memoria humana y su efecto tanto sobre las relaciones personales como el curso de la Historia. La cinta original en francés (que pasaremos con subtítulos en español) empieza con esta cita de Jean Racine:

"La distancia que separa los paises, en cierta forma compensa la excesiva proximidad del tiempo"

Un haikú fílmico que trasciende todos los generos y proyectaremos libremente este Sabado 20 a las 9:45 en la Sala Calle 15, costado Sur de la Plaza de la Democracia.

Para quienes quieran saciar curiosidades o llegar ilustrados y disfrutarla aún más:

http://24cuadrosporsegundo.blogspot.com/2006/01/sans-soleil.html


http://docucinema.wordpress.com/2007/05/03/chris-marker-composicion-politica-de-la-imagen/

http://www.trendesombras.com/num2/critica_sanssoleil.asp


A quienes no alcanzan a llegar a la proyección o no encuentran este inclasificable documental en su videoclub, les recomiendo mirar en COMENTARIOS al post anterior, donde alguien parece saber como conseguirla...